
Shing Jea - Estación del Fénix -
Querida Ludwigia:
Espero que te encuentres bien, pues no tengo noticias tuyas desde hace tiempo. En cuanto a mi, te cuento que hacía mucho que no me acercaba a la isla de Shing Jea y a su hermoso monasterio. Este es un lugar al que me gusta retornar para disfrutar de la hospitalidad de los monjes, así como de su tranquilidad. La vida parece discurrir más lentamente en este lugar, un refugio alejado del bullicio y la ajetreada vida de la capital del Imperio.
El monasterio vuelve a ser el centro de la atención estos días, en los que se celebran los Juegos del Dragón. Cientos, incluso miles, de visitantes se acercan a la isla para disfrutar de las competiciones que en ella se llevan a cabo al inicio del verano, conocidas como los Juegos del Dragón. El propio Emperador acudirá a la clausura de las celebraciones, acompañado de toda una serie de funcionarios y cortesanos, para agradecer al pueblo su participación en las fiestas y repartir la tradicional máscara ceremonial como cada año. Correrán los dulces y el licor, hasta altas horas de la madrugada, mientras los hechiceros imperiales recogen la preciada esencia mágica venida de las estrellas para utilizarla a lo largo del año en diversos rituales destinados a propiciar la felicidad y la prosperidad del Imperio y de sus muchos súbditos.
Espero que el correo Xunlai te haga llegar esta misiva lo antes posible a tu última dirección en Arco del León, aunque me consta que son muy efiaces y si no estás allí, seguro que tratarán de localizarte allá donde estés. Por favor, escribe cuando puedas.
Sara Vanbergen
Shing Jea, Imperio Canthiano, Trigésimosexto día de la estación el Fénix.